domingo, 29 de noviembre de 2009

El Proceso Racionalizador (Parte 4): Sobreviviendo a las pruebas

"La mente emocional funciona como una especie de radar que nos alerta de la proximidad de un peligro.Si nosotros (o, mejor dicho, nuestros antepasados evolutivos) hubiéramos esperado a que la mente racional llevara a cabo algunos de estos juicios, no sólo nos habríamos equivocado sino que podríamos estar muertos.El inconveniente es que estas impresiones y juicios intuitivos hechos en un abrir y cerrar de ojos pueden estar equivocados o desencaminados"



Hoy quiero hablar de los test a los que las mujeres suelen someternos para saber nuestro valor, y claro está para descartar a cuánto baboso hay por allí. Cómo ya ustedes sabrán las mujeres siempre corren un mayor riesgo a la hora de la seducción, la razón radica en nuestra historia evolutiva: para las mujeres una mala elección puede significar al menos 9 meses de embarazo y cuidado de una criatura, así que por ello la naturaleza ha dotado a las mujeres de una serie de sensores para descartar a potenciales hombres inútiles que no les sirvan para protegerlas y cuidar a una futura descendencia.

Entiendo que puedas estar pensando que no todas las mujeres están pensando en tener hijos y casarse, y tienes toda la razón. Sin embargo el mecanismo evolutivo está tan programado en sus cerebros y en sus genes que así sólo estén pensando en una relación temporal siempre querrán tenerla con la mejor de las opciones posibles.

La idea de este blog, como sabrás, es que tú seas la mejor de las opciones posibles.

Imagina que tu relación va de maravilla, has logrado seducir y atraer a la persona que quieres, te estás divirtiendo, no hay muchas peleas y el sexo es genial. Todo parece ir funcionando de maravilla. Pero de repente ella te acusa de estar coqueteando con tu nueva compañera de trabajo, con la cual, a lo mucho, has cruzado 10 palabras. Tu niegas la acusación, y ella te dice “no puedo creer que estés destrozando nuestra relación, es que acaso ya no te sientes atraído por mí.” Sacudes tu cabeza desesperadamente, y terminas disculpándote por algo que ni siquiera sucedió. Pero es tarde. El sexo se interrumpe. Y es luego de un sin número de llamadas, disculpas, humillación que las cosas vuelven a su lugar. Todo por algo que ni siquiera sucedió.

Pues bien, has sido víctima de una prueba.

Ser hombre no es algo fácil y somos nosotros los que tenemos que hacer el trabajo duro y soportar una serie de cosas difíciles para lograr conquistar a la mujer que deseamos. Incluso, puedes pensarlo de la siguiente manera: durante la historia los hombres han sido los que van al campo de batalla a pelear las guerras, mientras las mujeres se quedan en casa cuidando a los hijos y trabajando por mantener el hogar, es el hombre el que se juega la vida en los campos de batalla.

Pues bien, en la seducción generalmente pasa igual, los hombres somos los que tenemos que saltar por campos minados, sobrevivir bombardeos y toda clase de trampas mentales. A veces uno no sabe ni cómo responder para cumplir las expectativas de las mujeres. Ellas siempre tienen una idea de lo que “desean”, y si satisfaces esa idea entonces están en la jugada, de lo contrario estás descartado. Así de simple y así de cruel funciona el mecanismo.

La mejor manera de responder a las cosas es de aquella manera en que tú seas consistente con tu personalidad y tus creencias, de tal manera que no vayas al vaivén de lo que ella quiere sólo para complacerla, de esa manera sólo lograrás perderte el respeto a ti mismo. A todos los puedes engañar, menos a ti mismo. Así que no está mal sentir como sientes, debes expresarlo, no está mal ser de la manera en que eres, querer lo que quieres, y necesitar lo que necesitas.

Las pruebas tienen que ver con la palabra “control”. Las relaciones y la seducción son un gran juego de poder, quién tiene la mano dominante, quién pone las condiciones, quién accede y quién cede. Las mujeres suelen controlar las cosas a través de las pruebas y a través del sexo. De hecho, algunas mujeres son expertas manipulando hombres y eso no debería ser nuevo para ti. Yo soy de los que creen que una relación puede funcionar cuando ambos ceden y ambos proponen en los momentos indicados, y donde se busca cierto equilibrio (que nunca será de 50 y 50) que se aproxima a una idea de libertad y de autoexpresión para ambos.

Ahora bien, de hecho a muy pocas mujeres les gustan los esclavos, es decir, hombres totalmente complacientes y sin el más mínimo sentido de aprecio por sí mismos. Son hombres dispuestos a hacer todo por sus mujeres, y ese todo incluye cosas que van en contra de sus propios intereses y necesidades. Les gustan que les gasten dinero, que las lleven a viajes, son caprichosas y demandantes. Generalmente estas mujeres terminan por aburrirse de sus esclavos y los cambian de tiempo en tiempo.

Por su parte la mayoría de las mujeres sólo desea probar el carácter del hombre, y ver hasta qué punto es posible que ellos se debiliten y muestren sus flaquezas, si esas flaquezas son muy fuertes son descartados inmediatamente. Ellas suelen probar cuán inseguros somos, cuán desesperados estamos y hasta qué punto pueden controlarnos. El principal elemento de control es el sexo. La historia la mostrado que por sexo los hombres enloquecemos por la razón de que nuestro cerebro está diseñado para pensar más en sexo que el de las mujeres.

De otra parte, las mujeres piensan en términos más “dramáticos” que nosotros los hombres, de tal manera que las pruebas les proporcionan ese toque de “drama” que ellas están buscando, pues si algo nos dice la teoría evolutiva y la psicología diferencial es que a las mujeres les gustan las discusiones y las peleas, en la medida en que les pone ese toque de “drama” que ellas necesitan. Probar a los hombres es una manera que tienen las mujeres de mantenernos fuera de balance, de tal manera que si respondemos a sus pruebas enojándonos, rindiéndonos o disculpándonos hemos fallado a la prueba.

No es un juego fácil. Pero hay que jugarlo, de hecho, siempre estamos jugándolo.

De hecho, a nosotros nos gustan las mujeres por el simple hecho de que son mujeres y hacen cosas de mujeres. Así, que de alguna manera a nosotros también nos gustan las pruebas de vez en cuando.


Algunas mujeres actúan como niñas malcriadas (los hombres también lo hacemos pero no este mi punto ni mi tema en este blog). Algunas mujeres están centradas en sí mismas, son inseguras y tremendamente viscerales. Demandan atención completa, que les reafirmen su autoestima, y desean poder y control. Si no se les pone límites terminarán por convertirte en un sirviente.

¿Cómo prueban algunas mujeres? Pues bien, de un montón de correos electrónicos he podido extraer el siguiente catálogo:

*Cancelan o cambian planes en el último minuto.

*No devuelven llamadas (incluso si están interesadas en ti)

*Presionan para que cambies algo de ti, de tu personalidad o tu apariencia.

*Molestan cuando quieres pasar tiempo con tus amigos.

*Te dicen cosas como “¿A dónde crees que va esta relación?”

*Actúan demandantes, cansonas, odiosas, o manipuladoras.

*Prueban la firmeza de tu personalidad, para saber si la cambiarías por complacerlas.

*Esperan que les pidas permiso para hacer tus propios planes.

*Coquetean o miran a otros hombres en frente tuyo.

*Te acusan de hacer cosas que no has hecho.

*Se hacen las difíciles para la intimidad.

*Amenazan con terminar la relación si las cosas no se hacen a su manera.

*Te culpan cuando les haces un señalamiento a su comportamiento (te voltean la torta)

*Hacen preguntas del tipo “¿Me veo muy fea?”, “¿Qué tal te parece ella?”

*Pretenden no estar interesadas en ti cuando en verdad lo están.

*No contestan preguntas directas esperando que tu leas su mente y sepas qué responderían ellas.

Entre otras cosas esto no es exclusivo de las relaciones de pareja, de hecho, toda relación entre personas busca establecer el nivel de control que hay sobre el otro.

A continuación voy a darte unos cuantos puntos para que estés atento a batear los intentos de probarte o manipularte:

1. Desarrolla un radar para pruebas: Entrénate en saber cuándo te está probando. Recuerda que es la manera en que tú reaccionar la que determina tu lugar en la relación, una vez te haces más consciente de lo que ella está haciendo será mucho más fácil detenerla antes de que empiece.

2. Nunca te enojes cuando ella te pruebe: Y tampoco te disculpes por tu comportamiento (asume que no has hecho nada malo por lo que tengas que arrepentirte). Si lo haces pierdes instantáneamente.

3. Devuélvele la prueba: Intenta utilizar sus mismas pruebas contra ella para saber cómo reacciona. Evidentemente busca un momento oportuno, no lo hagas inmediatamente ella te prueba. Deja que la cosa se enfríe y en el momento menos esperado pruébala de vuelta.

4. Mantente firme: Si ella se vuelve muy proclive a probarte, hazle ver que muchas de las cosas que te dice tienen la intención de convertirse en un juego de poder. Así que desenmascara su estrategia, seguro eso la pondrá de mal genio, pero lograrás detener una tendencia que puede llegar a ser muy odiosa.

5. Cuando todo lo anterior falle entonces márchate: Si lo anterior no produce resultados, y ella sigue siendo demandante y malcriada entonces revisa tu criterio para escoger tu pareja y piensa seriamente en terminar tu relación. El amor, la pasión o lo que sea, jamás puede ser pretexto para que alguien intente pasar por encima de ti.

Así que hay que estar muy atentos y ser un verdadero experto en saltar trampas y sobrevivir a ellas.

Naxo.


Fuente:http://naxoseduccion.blogspot.com/2008_03_01_archive.html

Enlace Relacionado:

Relaciones Con Mujeres (VIII) :Las Mujeres Prueban A Los Hombres

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