jueves, 22 de abril de 2010

Infidelidad Femenina: La Primera vez


La primera vez

Algunos os preguntaréis cómo fue la primera vez. Realmente, si hecho la vista atrás, me doy cuenta de que he sido infiel en otros momentos de mi vida. Es más, con mi marido empecé siendo infiel a otro novio. Esto me lleva a pensar que probablemente la infidelidad sea algo más habitual de lo que pensamos, como dicen algunos, intrínsecos al ser humano, propio de nuestra naturaleza.

Pero no quiero centrarme en esas otras veces, que en 10 años de noviazgo fueron 3, y es ahora, en el matrimonio, cuando surgió esa necesidad de forma completamente diferente a las otras. Ahora quiero hablar de esta etapa de mi vida. A lo mejor en otro momento, puede ser objeto el comentar esas otras veces, y sobre todo las diferencias que existen con la actualidad.

Como os he contado en las entradas anteriores, seguí las tres fases. Contacté con un hombre, llamemosle O., hablamos un tiempo, calculo que unas dos semanas, tras las cuales nos decidimos a quedar. Cómo era O. Me pareció, por las fotos que vi, atractivo, constitución normal, guapete. De profesión, consultor en marketing y organización de eventos. Soltero, vive solo. Habíamos comentado los “términos” del encuentro. Quedamos para tomar algo, nos conocemos, y si nos gustamos, nos liamos. Claro y sencillo. Igual que si conoces a alguien una noche.

Tengo que decir que lo tuve muy claro. No dude en ningún momento. Creo que desde el momento en que me registré en una web de contactos, supe que llegaría hasta el final. Y es porque he tenido siempre todo tan claro... como he dicho, es que lo vivo como una necesidad, no es ahora mismo cuestionable, como uno no se cuestiona si debe respirar o levantarse por la mañana.

La verdad es que algo nerviosa sí que estaba. De hecho, aproveché para ir a la peluquería el día que quedé, y elegí, aunque siempre lo hago, cuidadosamente mi atuendo. Vamos, me preparé a conciencia para una posible noche de sexo.

Le recogí a la salida de su trabajo. Primera impresión: regular. Más bajo de lo que esperaba. Y jo, es de esas cosas que me importan, la altura. Fue de esos encuentros que mejoran según avanzan. Vas conociendo a la otra persona, cómo habla, cómo se mueve... y cuando te das cuentas de que le gustas, cómo intenta seducirte. Y lo hizo. En un sitio dónde nos tomábamos algo, se lanzó y me besó, y estuvo muy bien, tanto cómo despertar el deseo e irnos a su casa. Piso ok. Vamos, ningún antro, que también puede pasar, claro.

Tampoco quiero entrar en detalles sobre el sexo en sí. Diré que lo hicimos dos veces. La primera un poco precipitada, en el sofá. Yo no llegué al orgasmo. La segunda, nos fuimos a la cama, y sí lo hice. En resumen, estuvo aceptable. Nota 6,5 sobre 10. como comentario/anécdota diré, y aprovecho para concienciar, que era uno de esos que intenta convencete para hacerlo sin condón. Pone mil pegas, que si es un rollo, que si se nota, que si siente menos. SIEMPRE DECID NO, tanto chicos como chicas. Y más a quién intenta convencerte, porque te está diciendo precisamente que lo hace, cuando consigue engañar a alguna, sin él, y por una noche jugarte la vida... NO merece la pena. Aunque no es cómo hace unos años, no olvidemos que EL SIDA ESTÁ AHÍ FUERA.

Después nos despedimos con un “cuídate”. Completamente aséptico, la verdad, aunque en las condiciones pactadas, claro, que cómo sabéis, no hablamos de relaciones estables.

Llegué a casa sobre las 4 de la madrugada. Momento critico, pensaréis. Pues algunos se sorprenderán, o no, pero me metí en la cama y abracé a mi marido. Me sentía bien conmigo misma. Me sentía liberada de haber dado respuesta a una necesidad, de aceptarme tal y cómo soy, de escucharme, de pensar en mí...

Casi un mes después, llamé a O. para quedar otra vez, pero no podía. A las dos semanas me devolvió la petición, pero la que no podía era yo. En este tiempo, ya habían pasado muchas cosas.

3 comentarios:

Infinito Cielo Azul dijo...

Gracias por difundir mi blog. Me alegro de haber descubierto el tuyo y ver qué parte del contenido que abrodas tiene que ver con lo que pasa en mi vida. Espero poder ayudarte si lo necesitas. No dejes de seguirme en

memoriasdeunaesposainfiel.blogspot.com

Anónimo dijo...

Muy Puta!

Anónimo dijo...

También siento la necesidad de ser infiel, no se de estar con otra mujer otra piel otra manera