domingo, 16 de mayo de 2010

Mente Reactiva : El Circuito Del Miedo

El efecto anticipación: ¿puede el miedo generar falsos recuerdos?

Investigadores norteamericanos profundizaron en los mecanismos de la memoria y establecieron su relación con el temor.

La palabra clave es anticipación. Cuando una persona se adelanta mentalmente a la posibilidad de que alguno de sus temores se realice, activa en su cerebro el circuito del miedo. Se sabe que los recuerdos de experiencias traumáticas (u otras situaciones emocionalmente fuertes) se imprimen más profundamente en nuestra memoria, y ahora, investigadores de la Universidad de Wisconsin-Madison, establecieron que la anticipación a una situación atemorizante puede encender dos regiones en el cerebro que corresponden a la capacidad de memorizar. La anticipación, según estos investigadores, puede jugar un rol fundamental respecto de cuán vívidos permanecen los recuerdos de una situación traumática. "Nuestro estudio ilustra cómo el poder de la anticipación se puede extender también a la formación de memoria", dice Jack Nitschke, uno de los autores de la investigación.

Esta investigación, publicada por la prestigiosa revista Proceedings of the National Academy of Science (PNAS) permitiría elucidar los procesos neurobiológicos de trastornos como el estrés post traumático y la ansiedad social. También, infieren los investigadores, podría ser el mecanismo mediante el cual la mente construye falsos recuerdos, es decir, si la anticipación activa los centros de la memoria, bien podría recordarse algo que no sucedió. "Si existe un circuito del miedo, alguien que tiene un pensamiento negativo puede activar ese circuito. La preocupación entonces, puede convertirse en un hecho aunque no haya ocurrido, porque activa ese mecanismo. Esta podría ser la vía que procesa los falsos recuerdos, sin embargo, esta investigación no lo demuestra, se trata de la deducción de una posibilidad", explica Facundo Manes director Instituto de Neurología Cognitiva (INECO) y del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro.


Memoria emocional

Cuarenta voluntarios sanos participaron de la prueba. Tuvieron que observar una serie de imágenes, algunas de ellas con contenido neutro, otras de alto impacto emocional, que mostraban cuerpos mutilados. Durante esta observación se realizaron resonancias magnéticas que revelaron qué zonas del cerebro se activaron. Media hora más tarde los investigadores solicitaron a los voluntarios que describieran esas imágenes. Aquellos que mejor las recordaban fueron quienes registraron una mayor actividad en el hipocampo y en la amígdala, regiones cerebrales vinculadas a la memoria. Dos semanas más tarde se realizó la misma medición, los resultados se sostuvieron: los que registraron mayor actividad en el hipocampo y la amígdala fueron los que mejor recordaron las imágenes."La metodología de la investigación es muy buena, es un estudio longitudinal, es innovador en ese sentido", señala Manes. "Logra reforzar la idea de que el hipocampo y particularmente la amígdala intervienen en la memoria emocional."

Mientras que por un lado dilucidar la génesis de los falsos recuerdos es una posibilidad abierta a futuras investigaciones, la comprensión de la intensidad con que el cerebro "imprime" determinados recuerdos en la memoria puede jugar un importante aporte para el tratamiento de trastornos asociados a la ansiedad. "Si bien no constituye una explicación completa del trastorno de estrés post-traumático puesto que no se trata de una investigación clínica sobre pacientes ni tampoco abarca todos sus aspectos clínicos, sin duda, aporta luz sobre un mecanismo que plausiblemente opera en este trastorno y probablemente otros, como la ansiedad social, el trastorno de pánico o la ansiedad generalizada. El eslabón que permite entender este estudio tiene que ver con el efecto de la anticipación de las situaciones en la consolidación de recuerdos relacionados con situaciones traumáticas o ansiógenas", explica Fernando Torrente, Jefe de la Unidad de Psicoterapia Cognitiva de INECO y del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro.

Esto implica que cuanto más expectante se halle una persona a la posibilidad de un suceso traumático o una experiencia difícil, más fuertes serán los recuerdos que la fijarán en su memoria "Simplemente la expectativa de ver algo malo puede realzar su recuerdo después de que sucedió", dice Nitschke. Y Torrente señala: "Esto explica los fuertes efectos traumáticos que tienen las situaciones de retraumatización, como por ejemplo la exposición reiterada a torturas o violencia, puesto que antes de cada nuevo episodio la persona puede anticipar lo que va a ocurrir, fijando de esta manera el próximo episodio con cada vez mayor fuerza. Asimismo, confirma a nivel neurobiológico, lo observado por los modelos de terapia cognitiva acerca de este tipo de trastornos."

Por María Farber. De la redacción de Clarín.com

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