martes, 6 de agosto de 2019

La 3 claves para que tu ex quiera recuperarte sobre un caso real : Aceptación a la ruptura, Rechazarla (Cambio de roles) y Periodo de dolor

La Personalidad Egoica de tu ex y El Periodo de dolor
"Tienes que saber que  es trabajoso cambiarle la percepción a cualquier persona y mucho mas cuando has venido recompensado todos sus comportamientos,  sin embargo es posible , requiere que esas personas  atraviesen por  un periodo de perdida real igualmente de doloroso que  estas atravesando tu , ya que su  personalidad Egoica esta compuesta por diferente tipos de roles, y en  estos momentos es el rol  dominante  quien controla a tu ex pareja y quien esta tratando contigo desde su complejo de superioridad, por ende, debes hacerla  renunciar a ese rol dominante , lo cual  implica tener  que hacerla atravesar por varios tipos de escenarios que le hagan experimentar las emociones necesarias para que el rol SUMISO  asuma su lugar.Asique para que tu ex se "someta" a tus reglas debe experimentar un periodo de perdida real y este debe estar consolidado  en sus emociones, por tanto  sino lo haces, ¿ desde que temor responderá a tus reglas? No te hará caso, te cuestionara todo buscando que seas tu quien se  someta a sus reglas!por ende mientras no lo hagas, ella solo puede concentrarse en seguir tomando de ti  para reafirmarse a si misma,  ya que por cada vez que consigue salirse con la suya  debe batearte lejos, pues es, como su imagen idealizada se  renueva ciclicamente.Entiendanlon: en esta clase de mierda es donde estan atrapados.Pero  distinto es , cuando la haces atravesar un periodo de perdida real, ya que a traves de sus emociones  es como se convencera que te ha perdido para siempre, pero sucede que aqui, no puede haber media tintas , como te venden los falsos gurus, donde las hacen sentir que te pierden, pero al los pocos días te hacen aceptarla, mostrando INCONGRUENCIAS, por tanto TODO TE EXPLOTARA EN LA CARA, ya que NUNCA HA SENTIDO QUE TE PERDIO DE VERDAD,  lo cual tampoco lo conseguirás haciéndote el difícil, porque ella desde esa atención que le brindas percibe que inevitablemente la aceptaras,  asique , tampoco lo creerá . Lo siento,   es asi como funciona, pero NADIE LO SABE , parezco ser la única persona que atravesó con éxito todo este proceso,  y les digo mas, jamas he tenido que leer la mierda de nadie, ya que si lo hubiera hecho, voy y les quemo el negocio. Llevo escribiendo sobre esto solo hace meses, otros que se  hacen llamar "expertos"  que son precisamente los falsos gurus, que están mas de 10 años  solo siguen hablando de los mismo una y otra vez, donde lo único que les escuchas decir es "aplica contacto cero" , como si eso fuera todo, pero aun asi , siguen vendiendo  sus mierdas con mucho éxito, lo se, es el mundo  al revés, por esta razon nadie conseguirá nada, ya que lo que te enseñan es puro Autoengaño que inevitablemente te explotara en la cara dejandote peor que antes" EL MENTOR


Quiero recuperar a mi ex

por Sara » Mié 17 Jul, 2019 1:35 pm


La historia es que mi ex novio me dejó hace cosa de mes y medio. Llevábamos juntos poco más de un año y, desde que empezamos a tener una relación, nos volvimos inseparables. Sin embargo, él se tuvo que mudar poco antes de llegar al año de relación y, contra todo pronóstico (yo solía ser una hater de las distancias, de hecho mi anterior relación la rompí yo tras tres meses viviendo en el extranjero) manteníamos el contacto muy a menudo, dos o tres veces al día, y los dos nos buscábamos continuamente. Hasta aquí todo bien. Ahora viene la parte negativa. Nuestra relación siempre se ha caracterizado por dos conductas contrapuestas: momentos de amor puro, de apoyo incondicional, de intimidad, de confianza, de empatía emocional, es decir, una de esas situaciones que te hacen pensar que has conocido a la persona de tu vida; por otro lado, caímos en un bucle de discusiones periódicas, una vez al mes, más o menos, aunque en los últimos tiempos se hicieron algo más constantes. Estas discusiones rara vez eran por temas de pareja, sino por diferencias ideológicas que se iban de madre. Siendo completamente honesta, él era quien más respeto mostraba por las diferencias de opinión, aceptado que las personas pueden concebir la realidad de forma distinta y no por ello dejar de respetarse y quererse. Yo, sin embargo, siempre llevaba las discusiones hasta las últimas consecuencias, llegando a alargarlas dos o tres días porque me dolía que él no pensase igual que yo. Él me advirtió muchas veces de que eso no podía seguir así, que yo le hacía sentirse culpable por pensar distinto, y que esa era una línea roja que en algún momento se iba a cruzar. Sin embargo, el siguió teniendo fe en que mi conducta iba a cambiar, y que íbamos a saber remar juntos en la misma dirección. Yo pensaba que sería capaz de hacerlo, sin embargo, y aunque duela reconocerlo, nunca me comprometí a cambiar honestamente porque, tonta de mí, creía que "el amor todo lo puede" (es decir, que el verdadero amor sabría lidiar con mi conducta). Y ahora sé que no, sé que el amor también es respetar y construir. Sé que generé una dependencia emocional derivada de ciertas carencias afectivas desarrolladas a lo largo de mi vida que me hicieron querer tener a la otra persona a toda costa y buscar su plena aceptación de mi persona mediante el conflicto, sin calibrar las consecuencias. Mi baja autoestima también entró en juego. A veces puedo ser la persona más segura del mundo y, un segundo más tarde, puedo ser la más insegura. Este año ha estado marcado por el estrés y la ansiedad debido a mis circunstancias laborales, y en muchas ocasiones pagué mi frustración con él. He aquí el combo explosivo: dependencia emocional, autoestima fluctuante, necesidad de aprobación plena por parte del otro y ansiedad diagnosticada. No todo en la relación fue malo, claro, hubo momentos muy muy buenos como ya he mencionado anteriormente, y creo que somos personas que valoramos mucho todo lo bueno que hemos hecho por el otro pero, al final, y como era de esperar, la mochila de lo malo se cargó más que la mochila de lo bueno. La cuestión es que yo no lo supe ver a tiempo y él, harto de la situación, decidió romper la relación porque se había desgastado y creyó que esto no iba a cambiar nunca. 

Cuando me dejó, no me lo podía creer y, a la vez, sabía que era la definitiva. Le llamé de nuevo para pedirle otra oportunidad (ya me había dejado un mes antes, pero volvimos al día siguiente porque yo hice promesas de cambiar y el decidió apostar de nuevo por la relación), pero me dijo que no, que lo sentía mucho y que tenía que escucharse a sí mismo y pensar en su bienestar, que había sentido alivio al dejarlo. Luego vinieron mis dudas: ¿me habrá querido alguna vez? ¿por qué días antes de la ruptura me buscaba para hablar conmigo, contarme sus cosas y reirnos un rato? ¿qué ha sido todo esto? Le pregunté si podia llamarle dos días después porque tenía preguntas sin resolver, me dijo que sí, que claro, que por supuesto. Hablamos un rato y aclaramos algunas cosas. Tres días más tarde, le escribí un texto expresándole lo que yo creía haber hecho mal durante la relación y pidiéndole perdón (la venda empezó a caerse de mis ojos respecto a mi conducta). El fue muy amable y me llamó después de leerlo, y me dijo que aunque ya se había dado cuenta de algunas de esas cosas, yo estaba siendo muy dura conmigo misma: para él, el problema de base es que somos personas con sensibilidades y formas de ver el mundo incompatibles. Y yo no no sé si él, que es una persona muy madura y que se conoce mucho a si misma debido a todos los años de terapia que lleva a sus espaldas, no está siendo capaz de ver que yo he sido el principal problema en la relación o si simplemente está intentando ser educado para no echar más leña al fuego. Lo que sigue son casi dos semanas de contacto 0. Un día, después de haber salido de fiesta con mis amigas y sintiéndome un poco mejor por la ruptura, él me escribe muy interesado por saber como están yendo mis problemas laborales, lo cuál rompió todos mis esquemas. Me debatí entre responderle o no, pero al final lo hice. Sin embargo, al día siguiente le escribí un texto explicándole educadamente por qué creía que era mejor no mantener el contacto durante un tiempo. Él me contestó muy seco, diciéndome que de acuerdo, y que si necesitaba algo, que ya sabía que podía contar con él. Sin embargo, tonta de mí, le escribí yo de nuevo al día siguiente porque sé que él está pasando por una situación personal muy complicada y me autoconvencí de que era injusto por mi parte no darle cancha para hablar de ello. Finalmente acabamos haciendo una videollamada que fue bastante agradable y, dos días más tarde, vuelta a empezar. Le volví a escribir, a decirle que me encuentro en un momento de aprendizaje personal y de redescubrimiento de mi persona, pero que no era capaz de decidirme a volar sola o a volar manteniendo el contacto con él y ver si, en algún momento, nos volvíamos a encontrar. Él fue muy amable y comprensivo, como siempre, y me dijo que le gustaría recuperar el contacto conmigo, de hecho con más frecuencia, pero que debido a su situación personal que, repito, es muy jodida, no quería mantener en el horizonte la posibilidad de volver o no, porque ahora mismo sólo necesita en recuperarse de sus problemas. Básicamente me dijo que no estamos en la misma página, que él se había desgastado y que había una serie de cosas acumuladas que había hecho de la relación algo demasiado complejo, pero que, aún así, le apetece retomar el contacto conmigo, aunque no le importa adaptarse y esperar el tiempo que yo necesite para que eso suceda. Bien, pues dos días más tarde le vueeelvo a escribir (sí, amigos, sí, lamentable), no para retomar el contacto (de hecho, le dije que ese era un mensaje aislado y que después de eso volvería a mi camino en solitario), sino porque en mi proceso de introspección personal que comenzó después de la ruptura, sentí la necesidad de disculparme por un sinfín de cosas y situaciones injustas en las que le puse contra la espada y la pared, mientras él se quedaba solo remando por la relación. Su reacción, como siempre, fue agradecida y educada, y recalcando que si le necesito para cualquier cosa, él estará ahí. Luego vinieron 7 días de contacto 0, y volví a caer para escribirle una chorrada que me recordó a él. Él se rió y me contestó de forma amable, y ahí me dí cuenta de qué lo que estaba haciendo no era sano. De que tenía una adicción a esa persona. De que no era capaz de romper el contacto definitivamente porque al final siempre necesitaba mi dosis. Entonces decidí eliminarle de Facebook y borrar su número del WhatsApp. Y en esas estoy desde hace una semana. Todavía tengo ganas de hablar con él, claro, pero no voy a hacerlo. He entendido que no debo hacerlo, que sólo me va a causar más daño. Sin embargo, mi mente todavía fantasea con hablar con él dentro de 2 o 3 meses, cuando haya lidiado con toda mi mierda personal (empiezo terapia psicológica la semana que viene), y que, para entonces, él será capa de apreciar todo lo que he trabajado en mi misma y, tal vez, podamos volver a construir algo nuevo desde el aprendizaje. Pero, al mismo tiempo, sé que es una persona de convicciones fuertes, sé que ha peleado por esto hasta el final y que cuando decidió tirar la toalla, es porque entendió que esto ya no tenía sentido. Lo duro es aceptar que alguien te ha dejado de querer. Porque obviamente, ha dejado de quererme, al menos de la forma en la que lo hacía antes. Lo que no sé es si podrá quererme de otro modo, cuando todos mis fantasmas internos hayan desaparecido o, al menos, estén en proceso de desaparecer (recalco que la terapia no es para superar la ruptura como tal, sino para trabajar en todo aquello que he reconocido en mi persona como negativo). En definitiva, por un lado, quiero pasar página y vivir en paz con lo que fue pero ya no va a ser, sentirme mejor conmigo misma y salir de este agujero en el que me encuentro desde la ruptura pero, por otro lado, quiero volver con él. No ahora, porque yo todavía no soy la persona que quiero ser, pero sí más adelante, cuando haya aprendido a gestionar mi propia persona. Sin embargo, creo que eso es algo improbable porque, como ya he dicho, el parece bastante seguro de su decisión. Con todo, sé que es muy difícil encontrar a personas como él en este mundo, y me está constando mucho dejarle ir, a pesar de que él ya ha tomado la decisión de irse, y que, en principio, sólo quiere que seamos amigos.

Por favor, me gustaría que me comentaseis vuestras experiencias y opiniones al respecto, a ver si consigo arrojar algo de luz a todo este embrollo de emociones que llevo por dentro.

Muchas gracias!

Comentario EL MENTOR

Asi es como funciona chicos, no se dejen vender mierda, cuando los falsos gurus dicen que la van a recuperar a través del esfuerzo y sacrificio, MENTIRA,solo conseguirán engañarse a ustedes mismos y les harán repetir  un ciclo, ya que si las ex parejas no atraviesan un periodo de dolor, y  ustedes solo intentan mejorarse a si mismos ,  ellas les dirán que van a cambiar solo para que las acepten nuevamente, pero a sabiendas que volverán a hacer lo mismo, lo cual ellas deben hacer,  porque es del modo como las imágenes idealizadas que construyeron de si mismas producto de esa relación se renuevan  ciclicamente.

Entiendanlon: Esta es la razón de que las ex parejas siempre hagan lo mismo y nunca cambien, ya que , ¿porque cambiarían si esa conducta recompensa? , lo cual significa que siempre deben mentirles que ella va  a cambiar o que son ustedes quienes deben hacerlo.

Asique, se darán cuenta  de porque razones es tan difícil cambiar  las percepciones a las ex parejas cuando han recompensando todos sus comportamientos.Se resistirán, porque su personalidad dominante no quiere dejarla, y hasta que no lo haga, ustedes no pueden ganar.

Deben observar como su personalidad dominante no quiere renunciar a la posición de poder que tenia en esa relación , ya que el motivo que la chica que cuenta su historia halla  eliminado a su expareja de Facebook y demás redes sociales, no es para "sanarse" a ella misma, sino que es un intento de su personalidad dominante de salirse con la suya, pues espera que esa estrategia consiga  que sea la otra persona quien la persiga, lo cual deja en evidencia que lo hace con la única finalidad de cambiar nuevamente la dinámica y recuperar la posición de poder

Muchas mujeres no saben que hacen esto, esta  chica no lo sabe, sencillamente no es consciente que tiene una personalidad egoica, y ella racionaliza las cosas como si fueran así, pero no lo es, su personalidad dominante busca reafirmarse a si misma y no desea renunciar a la posición de poder que tanto tiempo disfruto e en esa relación, donde solo se dedicaba a abusar del otro.

Y ustedes son los responsables que eso halla ocurrido, claro que cuando son inconscientes no pueden saberlo, ya que asi estamos condicionados por la sociedad.

EL MENTOR