martes, 4 de mayo de 2010

Historia Familiar De La Persona Codependiente

El Concepto de Codependencia:
"Claude Steinner describe la codependencia como desempeñar el papel de salvador, percibiendo al otro incapaz de hacerse cargo de sus propias responsabilidades, en sus palabras, "un salvador habitual siempre hace más de lo que debe y suele involucrarse en actividades que no desea, en general no hace más que crear problemas interpersonales". Según este terapeuta, incurrir en un rescates es el núcleo del comportamiento del codependiente. Desde ésta concepción la codependencia es asumir el papel de salvador como básico y habitual, pero también es posible alternarlo con el papel de víctima o perseguidor según la situación dada."



Clásicamente el hogar de origen fue infeliz, desintegrado o caótico. Papá y mamá (madrastra, padrastro) estuvieron sumergidos en una lucha titánica abierta o encubierta donde quedaba poco tiempo y energía para ocuparse de las necesidades de los hijos. Existieron problemas graves en la familia que todos aprendieron a ocultar de si mismos y de los demás (Negación) y un acuerdo tácito de no hablar de lo que realmente ocurría o se sentía para no perturbar la falsa calma o empeorar la situación (restricción de la comunicación). Se generaron así las tres reglas básicas que se han observado en el patrón codependiente: No hablar, no confiar, no sentir, propuestas por Claudia Black en su libro con el mismo nombre.

En consecuencia, "la familia disfuncional es aquella donde existe una negación compartida de la realidad"2 y la frase tácita es "aquí no pasa nada". La comunicación carece de declaraciones de sentimientos y emociones y en su lugar aparecen temas inofensivos como el estudio, el trabajo, los problemas de otros, los deportes, la televisión, los hijos, los arreglos caseros etc. En otras palabras los diálogos no tocan las verdaderas dificultades y sentimientos, de esta manera, los miembros están profundamente aislados a nivel emocional, se sienten incomprendidos, confusos y ansiosos.

La función de esta restricción en la comunicación donde existen temas vedados es mantener inalterada la negación a nivel de la realidad y de los emociones (estas últimas podrían indicar que algo anda mal) en el sistema familiar. Cuando se agitan los problemas urge encontrar un culpable, esto permite salvar la propia responsabilidad y autoimagen, así, "yo estoy bien y es otro el que esta mal", se trata de un maniobra defensiva que todos practican al unísono. De esta suerte, la propuesta de verdaderas soluciones donde cada uno asuma su participación en el problema y en su respectiva solución resulta imposible .

Con frecuencia, aunque no siempre, la familia disfuncional tiene problemas de abuso y adicciones a sustancias psicoativas como alcohol, píldoras, marihuana, coca etc. en uno o ambos progenitores o en algún otro miembro de la familia. Pueden encontrarse también trastornos mentales, violencia intrafamiliar, incesto y desviaciones psicopáticas, entre otras.

La lucha de la pareja empieza a afectar profundamente a los hijos y estos en el pensamiento egocéntrico propio de la infancia se atribuyen la culpa de los problemas de la familia e intentaran mejorar las cosas. Ahora todos están preparados para entrar en el juego donde se conforman bandos y coaliciones y se adecuaran a ciertos roles que sintetizaran e integrarán en su personalidad.

La estructura más común de esta familia es la siguiente: mamá es la mártir de papá (madrastra o padrastro); papá (padrastro) es un victimario egoísta, negligente, adicto y/o maltratante; el mayor de los hijos es el héroe de mamá (o la heroína de papá si la madre no cumple su función), trabaja joven y asume responsabilidades en el hogar, "su función es compensar las carencias y ofrecer coherencia, estructura y estabilidad a la familia"*, es frecuente que permanezca en casa en su etapa adulta olvidándose de su propia vida, este rol del hijo responsable* también puede verse cuando la mayor de las mujeres se ocupa de los asuntos de la casa y del bienestar de sus hermanos menores; el independiente aprende a ser autosuficiente o a no necesitar, no solicita nada a la familia por que sabe que no se ocuparan de sus necesidades, toma distancia del conflicto familiar, es responsable y abandona pronto el nido; El solitario su estrategia es evitar la interacción , permanece aislado, tiene pocos amigos y trata de no involucrase en los pleitos familiares, de esta forma vive en su propio mundo; La oveja negra o el hijo de conducta inadecuada* se muestra rebelde y agresivo, pelea continuamente con los padres, esta consumido por la ira, es hipercrítico, viola las normas (carece de límites y puede llegar hasta la delincuencia), puede desarrollar patrones de consumo de sustancias, desvía la atención negativa hacia sí mismo mientras el verdadero problema familiar crece; el conciliador* es un negociador nato intenta mediar los conflictos familiares, trata de tener buenas relaciones con todos, intenta ser bueno para aliviar las cosas, busca que los demás se sientan mejor por lo que es experto en diluir las emociones negativas de los demás; el adaptable* esta profundamente desconectado de sus emociones, considera que puede aceptar cualquier cosa que suceda y no intentará cambiar la situación, se deja llevar por la corriente, no protesta, no participa, no se involucra en la vida de los otros; el payaso intenta distraer a la familia con humor y alejarlos del dolor, proporciona un distractor para evitar las confrontaciones, busca brindar un poco de alegría en medio del caos, se muestra entusiasta aun que esta igualmente afectado por la situación.

Estos estilos de roles son ilustrativos y en realidad suelen mezclarse dos o más en una sola persona, sin embargo es posible identificar el estilo dominante de adaptación dentro de la familia disfuncional. "Básicamente los hijos de la familia aprenden a hacerse invisibles, no necesitar nada para si mismos y no ser una carga más; ser buenos y proporcionar motivos de orgullo y así aliviar la situación; o ser malos y con su conducta inadecuada permitir que la atención y la tensión familiar se dirija hacia el hijo problema que acepta la culpa de la situación caótica, mientras distrae la lucha de la pareja".

Todos los roles exigen la desconexión de las propias necesidades y deseos así mismo como la ruptura con la propias emociones. Los hijos de familias con problemas aprenden a adecuarse a un rol o estrategia que les permite adaptarse a situación caótica de la familia, sus miembros se acomodan en un intento por dar estabilidad al sistema y lograr su propia seguridad dentro de un ambiente lleno de amenazas y carencias emocionales.

Estos niños no viven su niñez, aprenden a cuidar de otros sean hermanos o uno de los padres, a no empeorar las cosas haciendo uso de la negación de la realidad y los sentimientos, a ser hiperresponsables y perfeccionistas para compensar el sistema familiar y dar motivos de orgullo o en el peor de los casos a ser la oveja negra y capturar toda la atención negativa de la familia.

En la otra cara de la moneda los padres fracasan en la satisfacción de las necesidades emocionales básicas de sus hijos, necesidades de aceptación, valoración y amor. Se puede decir con certeza que estos padres tienen también su propia historia familiar y en resumidas cuentas cuando un padre o madre fracasa en satisfacción de las necesidades emocionales de sus hijos es por que ellos mismos tienen esas carencias.

Los hijos de estas familias tienden a buscar parejas que les permitan recrear sus antiguas luchas infantiles repitiendo inconcientemente los patrones familiares de relación que aprendieron de niños. La familia es el socializador primario y donde se aprende la forma de relacionarse con los otros, se aprende a relacionarse con la pareja de acuerdo al modelo observado en la relación de papá y mamá.

A menudo, la persona codependiente, puede sorprenderse a sí misma repitiendo las misma conductas que observo en casa y que juró no repetir nunca. Esto sucede debido a que las estrategias adaptativas utilizadas en la infancia están profundamente arraigadas y en la vida adulta se manifiestan en lo que los psicólogos clínicos de enfoque cognitivo llaman esquemas maladaptativos tempranos. Es decir, lo que en la infancia permitió la adaptación al medio se extrapola a la adultez donde resulta maladaptativo y autodestructivo, se cierra así, la transmisión de generación a generación de los problemas emocionales y de los problemas de salud mental de estas familias. La historia se repite y los hijos de estas parejas copiaran el guión para sus propias vidas.

Otros factores que predisponen a una persona a desarrollar un patrón codependiente de relación además o diferentes de la procedencia de una familia disfuncional es una historia de abandono emocional o físico, abuso sexual (incluyendo el incesto), o rechazo abierto o encubierto de un hijo. Frecuentemente dentro de las familias disfuncionales se dan estas circunstancias pero puede ser posible que un hijo de una familia "funcional" se vea expuesto a un abuso sexual por fuera de su núcleo familiar por parte de un extraño o amigo de la familia, o expuesto a circunstancias estraordinarias. En contraste la historia de abandono y/o rechazo están ligadas a la actitud de los padres hacia los hijos.

La persona que es víctima de abuso, abandono y/o rechazo sufre daños en su autoestima (y en la totalidad de su autoesquema) ya que se le es negada la capacidad de valorarse a si mismo mediante el amor de los padres. Podríamos ilustrar esta lógica dentro del condicional "Si papá o mamá no me quisieron que razón tendría para amarme a mi mismo", el niño que crece bajo estas circunstancias concluye que no es digno de ser amado y que algo malo ocurre con él y esta es la razón por la que no fue valorado. Sintetizando, cuando se siente que es el amor de los padres o de uno de ellos lo que falto en la infancia, niñez y adolescencia la autoestima y la autoimagen se resienten.

Los autoesquemas son estilos interpretativos estables acerca de la información sobre nosotros mismos, y se componen por la autoestima (que tanto nos queremos), la autoimagen (como nos vemos y si nos gustamos) y la autoeficacia.(que tanto confiamos en nosotros mismos para logra metas).

No todas las personas que provienen de un hogar disfuncional se hacen codependientes, pero muy probablemente tendrán problemas en sus relaciones interpersonales y en su salud mental. Al mismo tiempo la vulnerabilidad a desarrollar cualquier tipo de dependencia química es muy alta. De tal suerte que tradicionalmente los varones son mas propensos a desarrollar adicciones, consumos abusivos de sustancias psicoactivas, ergomanía (adicción al trabajo); y las mujeres mas propensas a desarrollar dependencia interpersonal patológica. Simplemente la cultura condiciona hacia donde dirigir las necesidades de dependencia-seguridad, sembradas por una infancia traumática y/o llena de carencias emocionales, según el género de la persona.

En conclusión aunque no se puede asociar la codependencia necesaria y únicamente a las familias con problemas de abuso de sustancias psicoactivas, si está claro que en todos los trastornos de personalidad las experiencias tempranas fueron determinantes, generando aprendizajes emocionales tipo impronta. Belloch y Sandín resumiendo la posición de Millon exponen que "existen determinantes biogénicos y psicogenéticos que covarian para formar la personalidad a lo largo del tiempo, de forma que el curso de las últimas características está relacionado intrínsecamente con los eventos de la infancia. El peso de cada uno de ellos varía en función del tiempo y las circunstancias, y no se puede afirmar cual fue el primer factor que influyó ni que los efectos sean tan sólo unidireccionales."


Fuente:

http://www.monografias.com/trabajos33/caracteristicas-codependiente/caracteristicas-codependiente.shtml

No hay comentarios: