sábado, 22 de agosto de 2009

El Modelo Social (2) :El Varon Domado

Las mujeres utilicen un lenguaje cifrado que entre ellas entienden perfecta­mente, pero en el que el varón, que se atiene al significado corriente de las palabras, no puede penetrar. Le será, pues, útil hacerse con la clave y disponer de una especie de diccionario en el que poder buscar las frases que oye para traducirlas al lenguaje común. He aquí algunos ejemplos (original traducción, en cada caso, al lenguaje común)

Lenguaje cifrado: Traducción:

Un hombre tiene que ser capaz de protegerme
Un hombre tiene que ser capaz de protegerme de todas las incomodidades. (¿Y de qué iba a protegerla, si no? ¿de los bandidos del desierto? ¿De la guerra atómica?)

Quiero sentirme tranquila y cobijada junto a un hombre.
Quiero que no me moleste por nada del mundo con preocupaciones económicas.

Un hombre tiene que ser superior a mí.
Para que yo lo tenga en cuenta, un hombre tiene que ser más inteligente, más responsable, más valiente, más fuerte, más trabajador que yo. Si no, ¿para que me iba a servir?

Si mi marido me lo pidiera, renunciaría a mi profesión sin vacilar.
En cuanto mi marido gane bastante dinero, dejo de trabajar.

Lo único que deseo es hacerlo feliz.
Me esforzaré lo posible para que nunca descubra cómo me aprovecho de él.

Estoy dispuesta a descargarle de todas las preocupaciones mezquinas.
Haré lo imposible para que no se distraiga de su trabajo.

No quiero vivir sino para él.
Este que tengo tendrá que trabajar sólo para mí.

No viviré ya, más que para mi familia.
Nunca más en la vida volveré a trabajar, que se las arregle él.

No me interesa para nada la emancipación de la mujer.
¡Como si fuera idiota! ¡Que él trabaje para mí!. ¡Es su obligación!.

¡A pesar de todo, vivimos en la época de la igualdad ante la ley!
¡Que no se crea que por ganar el dinero, el decide!

Para estas cosas soy muy torpe.
Este trabajo me lo tiene que hacer él. ¿para que está?

Mi marido sabe de todo.
Lo uso para todo, y lo puedo aprovechar como diccionario.

Cuando dos se quieren de verdad, no necesitan la bendición desde el primer día.
Todavía se resiste un poco, pero en la cama lo convenzo.

Lo quiero.
Es una máquina trabajadora de primera calidad.

Etcétera, etcétera, etcétera.

Desde luego que las mujeres no dicen esas frases (en azul) más que a un varón, directamente o cuando las puede oír. Cuando están entre ellas hablan muy normalmente de hombres, si es que llegan a hablar de ese tema. Como hablarían de otros objetos, o como se ofrecerían consejos especiales para utilizar bien un aparato doméstico de cuya utilidad, por lo demás, están todas convencidas.

Cuando una mujer dice, por ejemplo, «no puedo seguir poniéndome este abrigo (o este sombrero) porque no le gusta a mi hombre», la mención del varón no implica valor emocional alguno (como no sea el que tenga el abrigo, o el sombrero). Significa simplemente: «No tengo más remedio que seguirle la corriente, porque él hace todo lo que yo quiero.»

Cuando las mujeres hablan entre ellas de las caraerísticas que les harían decidirse por un hombre, no dicen, desde luego, que tendría que ser superior a ellas, que las protegiera o cobijara (esa charlatanería provocaría entre ellas carcajadas). Tal vez indiquen que preferirían un hombre de tal o cual profesión (profesión quiere decir en este contexto ingresos, seguros de vejez, jubilación y viudedad, capacidad de pagar caras pólizas de seguro de vida). O dicen, por ejemplo: «El hombre con el que me case tiene que ser un poco mayor que yo, por lo menos media cabeza más alto y algo más inteligente que yo.» Lo que significa que es menos llamativo y más natural ser alimentada por un ser humano algo mayor, más inteligente y más robusto que por un ser humano más joven, más frágil y más tonto.

Las mujeres hacen que los varones trabajen para ellas, piensen por ellas, carguen en su lugar con todas las responsabilidades.Las mujeres explotan a los hombres. Y, sin embargo, los varones son robustos, inteligentes, imaginativos, mientras que las mujeres son débiles, tontas y carecen de fantasía.¿Cómo es que, a pesar de ello, son las mujeres las que explotan a los hombres, y no a la inversa?

¿Será, tal vez, que la fuerza, la inteligencia y la imaginación no son en absoluto condiciones del poder, sino de la sumisión? ¿Que el mundo esté gobernado no por la capacidad, sino por los seres que no sirven más que para dominar, o sea, por las mujeres? Mas, de ser así ¿cómo consiguen las mujeres que sus víctimas no se sientan humilladas y engañadas, sino como lo que en modo alguno son, como dueños, como «señores»? ¿Cómo consiguen las mujeres inspirar a los varones ese sentimiento de felicidad que experimentan cuando trabajan para ellas, esa consciencia orgullosa de su superioridad que les espolea a rendir cada vez más?

¿Cómo no se desenmascara nunca a las mujeres?


Esther Vilar.

Fuente (Libro):
http://www.esnips.com/doc/88707aa5-0375-47b8-a76f-9fd9aa013974/VILAR-ESTHER---El-Varon-Domado

Enlace Relacionado:

Manipulacion Femenina:
http://comunidaddeseduccionelcklon.blogspot.com/2009/06/manipulacion-femenina-seamos-amigos.html


1 comentario:

Javo dijo...

La explotacion de los seres dominantes (las mujeres) sobre los hombres capacitados, fuertes, inteligentes es igual a la explotacion laboral, donde el capitalista solo sabe de "managment" y blah blah blah y explota al que esta tecnicamente capacitado, gente muy inteligente y capaz. Pero son adictos a esa sensacion de poder ese "ellos me necesitan y puedo hacer que me paguen mas , blah blah blah", y "ellos dependen de mi", y creo q hay q aprender a desprenderse de eso porq una situacion asi solo enseña co-dependencia.
Hay que cambiar y crecer, no depender de otro, no buscar hacer que otro dependa de nosotros