sábado, 24 de julio de 2010

El Mecanismo Del Miedo A La Perdida ( Parte 1) : Trampa Psicologica y Autosabotaje Inconciente

"Temes que te quiten tus cosas.Temes que te recuerden como cobarde , que ya no eres un hombre."
"El miedo a dar una mala impresión nos vuelve hipersensibles a la desaprobación y nos lleva a generar todo tipo de anticipaciones catastróficas relacionadas con el temible rechazo social: una mueca inesperada, cierta inflexión de voz, una risa “sospechosa” o alguna palabra inusual provocan la hecatombe."



El miedo a dar una mala impresión y la necesidad de aprobación social

No sé si habrá existido en la historia de la humanidad una persona que haya logrado escapar a la opinión de los demás de manera tajante y definitiva. Quizá los locos, los esquizoides, y uno que otro místico en los instantes de desconexión y trascendencia. Es muy difícil desprenderse radicalmente de la opinión de los demás sin disociarse y caer en la enfermedad psicológica. Y no podemos, porque el fenómeno humano se forja precisamente en la relación con los otros: los demás son el caldo de cultivo donde se cristaliza nuestra propia identidad. No podemos renunciar al prójimo.

El filósofo MacIntyre, lo expresa así:
"…hacen falta tanto las virtudes que permiten al ser humano operar como un razonador práctico independiente y responsable, como esas otras virtudes que permiten reconocer la naturaleza y grado de dependencia en que se está respecto a los demás."

Dicho de otra forma: la necesidad obsesiva de aprobación (“No puedo vivir sin alabanza”, “Las lisonjas son la motivación de mi existencia”, “Si alguien llegara a rechazarme, me deprimiría”), nada tiene que ver con el reconocimiento inteligente de que ciertas evaluaciones merecen ser atendidas, ya sea porque están bien intencionadas, fundamentadas o sencillamente, porque quien las dice es una persona respetable y/o querible.

A pesar de todo, muchos individuos no son capaces de soportar la evaluación social negativa, pues para ellos la opinión desfavorable puede llegar a ser desvastadora. Según algunos expertos, estas personas poseen una conciencia pública de sí mismos demasiado exacerbada y, por tal razón, se sienten especialmente observados por los otros. No son paranoicos, porque no creen que los demás van a explotarlos, más bien temen dar una mala impresión, o lo que es lo mismo, dudan sobre la propia capacidad de poder crear una buena imagen.

La trampa de la prevención
La mayoría de nosotros, cuando nos sentimos en la mira de alguien mal intencionado, desarrollamos una serie de mecanismos para defendernos: el periscopio de la mente se despliega en su máxima potencia y, entonces, por prevención, “evaluamos al evaluador” y “observamos al observador”. Esta tendencia es universal, aunque puede salirse de control.

Por ejemplo, todos los humanos heredamos un módulo de procesamiento de la información especializado para detectar expresiones de ira o antipatía en los demás (la naturaleza nos cuida de los violentos); sin embargo, en las personas que sufren de fobia social este mecanismo de localización de enojo se hace exageradamente sensible e incapacitante: se sale de control.

De manera similar, el miedo a dar una mala impresión nos vuelve hipersensibles a la desaprobación y nos lleva a generar todo tipo de anticipaciones catastróficas relacionadas con el temible rechazo social: una mueca inesperada, cierta inflexión de voz, una risa “sospechosa” o alguna palabra inusual provocan la hecatombe.

Las personas que exageran esta manera de procesar la información desarrollan un estilo prevenido y desconfiado que, tarde o temprano, los introduce en una curiosa trampa: al estar excesivamente atentos a los rechazos, descubren “más rechazos” de lo normal: “El que busca, encuentra”. Y como no podemos gustarle a todo el mundo, es apenas natural que la indagatoria se vea confirmada. Recordemos que algunos de los más grandes personajes de la humanidad, como Jesús, Gandhi, Martin LutherKing y Mandela fueron y aún hoy son rechazados por la mitad de la población mundial. La proposición es clara: hagamos lo que hagamos, siempre habrá personas que nos detesten, es inevitable.

Un paciente que vivía con las antenas puestas, se había dedicado a contabilizar, literalmente, el número de “desaires” y “malas caras” que la gente le hacía para demostrarme que él no estaba equivocado. Un día llegó con la prueba reina: “Mire, doctor, aquí traigo el registro de los dos últimos dos fines de semana: veintidós rechazos manifiestos, más de sesenta miradas detestables, tres comentarios sobre mi apariencia… ¿Vio, que yo estaba en lo cierto?...”. La trampa en la que había caído y de la que no se había dado cuenta, era que con su prevención extrema, él mismo generaba una actitud negativa en las personas que lo rodeaban. Cuando tomó conciencia del hecho y cambió su comportamiento de lucha /huída por uno de aproximación /amabilidad, la frecuencia de los supuestos rechazos bajó significativamente.

Profecías auto confirmatorias (autosabotaje)
Se comienza con expectativas bajas sobre uno mismo, sé actua de acuerdo con esas expectativas (autosabotaje), se obtiene lo que se esperaba y así “ se confirma” lo que se creia desde el principio
Moraleja: si soy prevenido, la gente reaccionará negativamente a mi prevención, esto aumentará mi recelo, lo que hará que la gente me rechace otra vez, disparando aun más mi suspicacia y prevención… y así sucesivamente.

Walter Riso.

Parrafo Extraido de su Libro : "Cuestion de Dignidad"


Nota personal:
Autosabotaje (Miedo a dar una mala impresion)

Voy a dejar un ejemplo de autosabotaje de mi propia experiencia (lean bien la definicion de autosabotaje..para entender su mecanismo):

"Los otros dias quise llamar a la chica que me gusta...pero como temia ser rechazado ...que hice? comenze a tener una actitud "preventiva"..o sea..

primero llame a la amiga...comneze a decir pelotudeces..y cuando corte..comenze a sentir que esta metiendo la pata..

luego que hice?

pues comenze a tener mas miedo...asique.....desde otro telefono fingir ser alguien que no soy...

a donde voy con todo esto?

es que en ese momento el miedo manejaba mis conductas......por que?

por que al querer prevenirme y obviamente ser DESCUBIERTO....estoy haciendo que las personas poco despues comienzen a tratarme de la manera en que yo habia profetizado..

pero si yo hubiera tenido mas confianza en mi mismo....NUNCA ME HUBIERA PREVENIDO DE SER RECHAZADO..mas bien..hubiera agarrado el telefono..decir quien soy y decir lo que quiero..

pero ante el temor a la perdida esto no se hace....y es donde aparece esta "mascara" de prevencion que nos sabotea......y cuando mas la usamos mas los demas se dan cuenta y cuanto mas nuestros temores se hacen REALES....

al querer evitar ser rechazados usando mascaras...mas cerca de confirmar esa creencia interior estaremos..por ende las demas personas con nuestras conductas confirmaran lo que nosotros pensabamos desde el principio.

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