No fuerces la retroalimentación:
"Puedes estar deseoso por saber qué piensa ella acerca de ti y de tu comportamiento. Eso está bien, pero debes mantenerlo en secreto. La necesidad constante de validación muestra que estás inseguro sobre tus acciones y cualidades. No digas cosas esperando que ella te diga cosas, no hagas cosas esperando que ella las valide, haz lo sientas, di lo que necesites decir, y simplemente espera que el flujo natural de la interacción te muestre, y te permita saber, lo que ella piensa y siente por ti."
Observo con tristeza, en mi consulta y en la vida en general, hasta qué punto muchos hombres mendigan patéticamente el "amor" de las mujeres. Y lo mendigan hasta resignarse a llevar vidas indignas, en algunos casos incluso miserables.
He visto a hombres fuertes, respetados, trabajando en puestos bien pagados, casados con mujeres que, a sus espaldas, no dejan de criticarlos, de invitar a sus parientes y amigos (pero se niegan a que su pareja invite a los suyos), de comprarlo todo a su gusto, de despilfarrar cuanto quieren y que cada fin de semana se convierten en perfectas tiranas ordenándoles innumerables arreglos y bricolages que deben hacerse "¡ya!". Ellos callan y aguantan y, en algunos casos, se atreven a protestar sin mucho convencimiento: "¡y no me pegues!"
He visto a hombres que me vienen muy ilusionados porque han conocido a una "mujer fantástica", pero cuando me explican los detalles de esa incipiente relación me doy cuenta al instante de su mal pronóstico: han sucumbido a una mujer evidentemente egocéntrica, dominante, fría y sin ningún amor por ellos. Hombres, que a pesar de todas mis preguntas y observaciones, no pueden verlo, lo niegan y se enfadan... Su ceguera emocional, debida a toda clase de condicionantes neuróticos, emocionales y sexuales, les hace estar dispuestos a soportar cualquier cosa (cualquier agresión, cualquier humillación, cualquier sometimiento) para no perder a su recién hallada "reina".
He visto a hombres sometidos a la enloquecedora incertidumbre de mujeres con períodos de "te quiero" y períodos de "déjame en paz", todo ello aliñado con sonoras broncas (delante de los hijos) y mal disimuladas infidelidades, hasta que ellas los abandonaban por sustitutos "mejores". Y a empresarios de éxito abandonando el control de su empresa y su patrimonio a manos de ambiciosas esposas sin ninguna formación ni currículum que nunca trabajaron. Y a hombres-esclavos cuidando casi a solas de bebés-probeta que ellos no quisieron pero ellas se empeñaron en tener, pese a vivir sólo centradas en sus ambiciones profesionales...
¿Cómo es posible que tantos hombres se aferren a estos pseudoamores femeninos, a estas falsas relaciones, a estos maltratos? Evidentemente, hay algo desesperado en ellos. Parecen sentir una necesidad inconsciente e irrenunciable de fusionarse con la sustituta de la buena madre que jamás tuvieron. O, mejor dicho, con la sustituta de la mala madre que sí tuvieron y con la que repiten todas las humillaciones sufridas. O quizá están cegados por una fantasía de cariño y sexo que esta clase de hombres imaginan en ciertas mujeres especialmente atractivas y manipuladoras. O tal vez los paraliza el terror a la soledad, a la oscuridad a la que volverían y en la que llorarían, como cuando fueron bebés desamparados, si las perdiesen. O quizá, por eso mismo, intentan hacer toda clase de "méritos" para ser queridos, para comprar ese amor indispensable que nunca tuvieron y que siempre buscan en el lugar equivocado...
Otro problema es que la sociedad actual idealiza a la mujer supuestamente "fuerte", que es, en realidad, dura, agresiva, desdeñosa, dominante. Y los hombres ingenuos las idolatran llamándolas "mujeres de carácter", fantaseando, además, que son hipersexuales en la cama... Lo que lamentablemente no saben es que, igual que los llamados "hombres de carácter", muchas de estas mujeres, en el fondo, desprecian a los varones y los usan como meros alivios emocionales, económicos y/o sexuales. Y muchos lo descubrirán demasiado tarde.
Es triste ver a tantos hombres inteligentes, sensibles, valiosos, atractivos, buenos, no darse cuenta de nada. Sucumbir una y otra vez a relaciones vacías y tóxicas. Son (en parte) el equivalente masculino de las mujeres maltratadas. ¡Ojalá tuviésemos una varita mágica para hacerlos despertar a ellos y a ellas! Para ayudarles a descubrir que la única solución a todo esto es ser mucho más conscientes de nosotros mismos y de los demás, fortalecernos, crecer, dejar de ser mendigos de amor. Es la única manera de encontrar parejas que nos valoren y nos quieran de verdad. Porque el hambre no se sacia con más hambre, sino ¡con alimento!
Asique, para esta clase de hombres es necesario en ese proceso de hacerse conscientes de sus mecanismos de dependencia, darle herramientas para que en ese proceso de sanación, comiencen a manejar su necesidad de validación de otra manera, ya que en respuesta a eso, es cuando comienzan a obtener de las mujeres, aquellas conductas complacientes que ellos saboteaban todo el tiempo al querer todo el tiempo ellos "hacer algo" o siempre queriéndolo "hacer todo", perdiendo así la mujer la motivación de querer hacer algo, volviéndose la relación de parte del hombre unilateral y no reciproca, lo cual convierte a los hombres en mártires, por ende, de aquí se desprende la importancia de hacer que las cosas fluyan, y no estar forzándolas , por una necesidad apremiante de validación.
La importancia de NO FORZAR las cosas sino permitir que fluyan, eso implica no intervenir por la constante necesidad de validación. lo cual es lo que sabotea las relaciones
Seguramente pensaras "pero como puedo hacer las cosas de manera natural , si aun estoy tratando de sanar emocionalmente?
Bueno, la realidad es que estas cuestiones funcionaran cuando durante el proceso estas siendo consciente que están activados estos mecanismos inconscientes, los cuales al activarse, te llevan a idealizar y por ende, sentir miedo.
Y la clave para no cometer los mismos errores, es dejar que las cosas fluyan, eso signfica, que no comenzaras a dejarte llevar por ese romanticismo absurdo del cual eres adicto y que te motiva hacer las cosas que haces, las cuales crees que funcionan, porque ella parece estar respondiendo bien, pero en realidad, que ella responda bien, no necesariamente se deba a esas cosas que haces por ella, cuando comienzas a dejarte llevar por el romanticismo, sino porque ella al no conocerte, tiende a también idealizarte, por ende, ella esta respondiendo positivamente bien, pero en base a la idealización que se hace de ti, y no a lo que haces por ella.
Eso significa que estas utilizando la atracción que ella siente, para saciar tu ego, con todas esas cosas que haces, ya que la constante necesidad de validacion obedece a la apremiante necesidad de que alguien con su aprobación te haga sentir importante, o sea, basicamente necesitas de una persona que con su atencion , amor, adulación, este estimulando esa imagen que quieres tener de ti mismo, por eso, cuando una mujer te da su aprobación o amor, te sientes dios, pero cuando no la recibes o te la quita te sientes nada.
Es esta cuestión lo que va matando la atracción, puesto que la dependencia a una mujer, es la manera en que tu mente consigue alimentar esa imagen, por eso, tratas de llevar a las mujeres hacia relaciones estables, pues ella se convertiría en la fuente de validación del cual te vales, para estimular esta imagen, de allí la necesidad de aferrarte y estar hablando una y otra vez de amor, y toda la mierda romántica.
Asique, cuando te veas haciendo estas cosas, es porque estas tratando de llevar a la mujer hacia eso, es lo que explica porque das y das, y te tomas todo tan personal, saboteando asi la atraccion, donde luego ella no se siente motivada a hacer nada, puesto que te has encargado de hacer todo tu, cuando deberías dejar que ella con esa atracción presente haga cosas por ti, y desde esta dinámica comiences a recompensarla, de esa manera hay un fluir, en base a premios y castigos, por ende, no des nada, por mera idea romántica, que ella te muestre como es, y de acuerdo a eso, la recompensas con atención, y por ende, te darás cuenta que te encontraras tratándola como es, y no como quieres que sea, a causa de la poca valoración que sientes hacia ti mismo que es la causante que la idealices a ella, por ende, la trates como no es, y ella al menguar la atraccion, se de cuenta que no eras mas que un hombre NECESITADO, se salga del trance romantico, COMIENCE A CREERSE UNICA, y comience a UTILIZARTE y asi INCREMENTAR SU EGO, PARA FINALMENTE DESECHARTE para cuando ya seas solo un DESPOJO HUMANO.
EL MENTOR
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