Las Emociones y El Ego

Las emociones y el ego
"El ego no es solamente la mente no observada, la voz mental que finge ser nosotros, sino tambi茅n las emociones no observadas que representan la reacci贸n del cuerpo a lo que dice la voz de la mente.La voz de la mente relata una historia a la cual reacciona el cuerpo porque cree en ella. Esas reacciones son las emociones, las cuales alimentan nuevamente el pensamiento que las cre贸 en primer lugar. Este es el c铆rculo vicioso entre los pensamientos no examinados y las emociones, el cual da lugar al pensamiento emocional y a la fabricaci贸n de historias emocionales."




Las Emociones

La diferencia fundamental entre una reacci贸n instintiva y una emo­ci贸n est谩 en que la primera es una reacci贸n directa del cuerpo frente a una situaci贸n externa, mientras que la emoci贸n es la respuesta del cuerpo a un pensamiento.

Indirectamente, una emoci贸n tambi茅n puede ser una reacci贸n a una situaci贸n o a un hecho real, pero vista a trav茅s del filtro de la interpretaci贸n mental, el filtro del pensamiento, es decir, a trav茅s de los conceptos mentales de bueno y malo, gusto y dis­gusto, yo y lo m铆o. Por ejemplo, es probable que no sintamos emoci贸n alguna cuando nos enteramos de que le han robado el autom贸vil a alguien, mientras que si es nuestro autom贸vil, nos sentiremos muy alterados. Es sorprendente cu谩nta emoci贸n pue­de generar un concepto mental tan nimio como es el de “m铆o”.

Si bien el cuerpo es muy inteligente, no est谩 en capacidad de distinguir entre una situaci贸n real y un pensamiento. Reacciona a todos los pensamiento como si fueran la realidad. No sabe que es apenas un pensamiento. Para el cuerpo, un pensamiento preocupante o amenazador significa, “Estoy en peligro”, llev谩ndolo a reaccionar de conformidad, aunque la persona est茅 descansando en su cama en la noche. El coraz贸n se acelera, los m煤sculos se contraen, la respiraci贸n se hace m谩s r谩pida y se acumula la ener­g铆a. Pero como el peligro es solamente una ficci贸n de la mente, esa energ铆a no tiene por d贸nde desfogar. Parte de ella retorna a la mente y genera m谩s pensamientos angustiosos. El resto de la energ铆a se vuelve t贸xica e interfiere con el funcionamiento armo­nioso del cuerpo.

Las emociones y el ego

El ego no es solamente la mente no observada, la voz mental que finge ser nosotros, sino tambi茅n las emociones no observadas que representan la reacci贸n del cuerpo a lo que dice la voz de la mente.

La voz de la mente relata una historia a la cual reacciona el cuerpo porque cree en ella. Esas reacciones son las emociones, las cuales alimentan nuevamente el pensamiento que las cre贸 en primer lugar. Este es el c铆rculo vicioso entre los pensamientos no examinados y las emociones, el cual da lugar al pensamiento emocional y a la fabricaci贸n de historias emocionales.

Los pensamien­tos que desencadenan reacciones emocionales del cuerpo pueden surgir a veces con tanta rapidez que, antes de que la mente tenga tiempo de expresarlos, el cuerpo ya ha reaccionado con una emo­ci贸n. Esos pensamientos existen en una etapa preverbal y podr铆an considerarse como supuestos t谩citos e inconscientes. Se originan en el condicionamiento pasado de la persona, generalmente en la primera infancia. “No se puede confiar en nadie” es un ejemplo de un supuesto inconsciente en una persona cuyas relaciones pri­mordiales con sus padres o sus hermanos no le inspiraron confian­za. Los siguientes son otros supuestos inconscientes comunes: “Debo luchar para sobrevivir. Nunca hay suficiente dinero. La vida es una permanente desilusi贸n.”. Los supuestos inconscientes crean emociones f铆si­cas, las cuales a su vez generan actividad mental o reacciones instant谩neas. Es as铆 como creamos nuestra realidad personal.

La voz del ego perturba constantemente el estado natural de bienestar del cuerpo. El cuerpo lleva pegado un ego y no puede hacer otra cosa que reaccionar a todos los patrones disfuncionales de pensamiento que conforman el ego. As铆, un torrente de emociones negativas acompa帽a al torrente de pensamientos compulsivos incesantes.

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