miércoles, 29 de noviembre de 2017

La Necesidad de salvar al otro : El Rol de Rescatador

La Necesidad de ser Necesitados
"Si nadie te necesitas te sientes inútil, si alguien te necesita, te sientes importante. Amas para que te necesiten, el ego necesita ser amado porque ese es el alimento que necesita. La libertad y la soledad son dos aspectos de una misma cosa, por eso, quien esté en busca de la libertad, deberá encontrar su soledad, deberá encontrar algún modo, alguna manera, algún método de alcanzar su soledad. Y quien es un solitario? Aquel cuya necesidad de ser necesitado se ha ido, uno que está completamente conforme con como es, uno que no necesita de otro o de una sociedad que le diga “lo importante que es”, porque su importancia está dentro de si mismo, su importancia proviene de su propio Ser, porque ha llegado a penetrar en las necesidades de su ego y ha descubierto que todas ellas son inútiles, no solo inútiles, sino dañinas."Osho. 


La Necesidad de ser Necesitados

Tal vez las circunstancias nos obligaron a crecer demasiado rápido, a asumir prematuramente responsabilidades de adultas porque nuestra madre o nuestro padre estaban demasiado enfermos física o emocionalmente para cumplir con sus funciones propias.O quizás alguno de nuestros padres estuvo ausente debido a su muerte o a un divorcio y nosotras tratamos de tomar su lugar, ayudando a cuidar tanto a nuestros hermanos como al progenitor que nos quedaba.

Tal vez nos convertimos en la madre de la familia mientras nuestra madre trabajaba para mantenernos. O quizá vivimos con ambos padres, pero debido a que uno de ellos estaba furioso o frustrado o infeliz y el otro no reaccionaba a eso con apoyo, nos encontramos en el papel de confidentes, oyendo detalles de su relación que eran demasiada carga para que pudiéramos manejarla emocionalmente.Escuchábamos porque teníamos miedo de las consecuencias que podrían aquejar al progenitor que sufría si no lo hacíamos, y miedo de la pérdida de amor si no cumplíamos el papel que nos había tocado en suerte. Por eso no nos protegíamos, y nuestros padres tampoco nos protegían, porque necesitaban vernos más fuertes de lo que éramos en realidad.

Si bien éramos demasiado inmaduras para esa responsabilidad, terminamos protegiéndoles a ellos.Al ocurrir esto, aprendimos a edad demasiado temprana y demasiado bien a cuidar de todos, menos a nosotras mismas.Nuestra propia necesidad de amor, atención, cariño y seguridad quedó insatisfecha mientras fingíamos ser más poderosas y menos temerosas, más adultas y menos necesitadas, de lo que realmente nos sentíamos.

Y habiendo aprendido a negar nuestro propio anhelo de que nos cuidaran, crecimos buscando más oportunidades de hacer lo que habíamos aprendido a hacer tan bien: preocuparnos por las necesidades y exigencias de los demás en lugar de admitir nuestro miedo, nuestro dolor y nuestras necesidades insatisfechas.

Hace tanto tiempo que fingimos ser adultas, que pedimos tan poco y hacemos tanto, que ahora nos parece demasiado tarde para esperar nuestro turno, entonces seguimos ayudando, con la esperanza de que nuestro miedo desaparecerá y nuestra recompensa será el amor.

La historia viene al caso como ejemplo de la manera en el que el hecho de crecer demasiado rápido con demasiadas responsabilidades – en este caso, la de reemplazar a un progenitor ausente – puede crear una compulsión a atender a los demás. 

El Caso de Marcos:

Sandra, de 27 años, empresaria considera que todos los hombres se parecen bastante y, lamentablemente, le recuerdan demasiado a su padre. Piensa que nunca recibió de su padre el amor que necesitaba. Al ser soltero pasaba mucho tiempo fuera de casa, ya fuese trabajando en dos sitios para poder mantenerse o bien por que tenia citas. Sandra tenía la impresión de estar siempre tratando, en vano de conseguir su atención, su amor y aprobación.

Marcos de 30 años, contratista en el rubro de electricidad, recuerda haber tenido una actitud protectora con su madre, a quien veía como una victima de las exigencias implacables y del carácter irascible y abusivo de su padre. Ella se retiraba pasivamente a leer su Biblia mientras Marcos peleaba en su lugar:

”Siempre sentí que tenia que compensarla por las actitudes de mi padre .Se portaba muy mal con ella. Sin duda, yo no entendía todo lo que ella hacia para provocar la ira de mi padre, pero siempre vi a mama como una especie de santa que, por algún motivo, tenia que soportar la prepotencia de mi padre”

Todas las relaciones de Marcos con las mujeres se ven determinadas en gran medida, por sus intentos de demostrarles que los hombres pueden ser afectuosos. Según expresa el mismo:

”Siento que es mi responsabilidad compensarlas por los defectos de otros hombres .No soporto que piensen que somos hirientes o que no somos dignos de confianza.”

Como consecuencia de esas influencias de su niñez. Marcos siempre encuentra a alguna mujer lastimada o resentida con quien puede tratar de obrar su magia curativa.Cuando conoció a Sandra , le vino como anillo al dedo, dado sus antecedentes emocionales empobrecidos.

Sandra y Marcos se conviven desde hace 2 años. A Marcos le gustaría casarse, pero Sandra siempre posterga la decisión, utilizando como excusa el fracaso de sus relaciones anteriores. En lugar de resentirse o de imponerle un plazo para decidirse, Marcos tiene paciencia. El cree que, a la larga el poder y la dulzura de su amor ganaran la confianza de Sandra.

En esencia, Sandra acepta el afecto y la generosa sensibilidad de Marcos sin sentir nunca la necesidad de hacerlos recíprocos. La actitud de El no la conmueve ni la motiva para permitir que la relación evolucione hacia un nivel más profundo y comprometido.

Marcos confía en Sandra y ella, básicamente, se aprovecha de El. Y seguirá haciéndolo hasta que Marcos ponga fin a esta situación. Como dice Sandra, no sin cierta candidez: “A veces desearía que no fuera tan bueno. Jamás me hizo nada malo, pero yo lo decepciono todo el tiempo. Me da la impresión de que puedo hacer cualquier cosa sin que deje de amarme. Es una locura pero, en lugar de quererlo mas por eso, estoy perdiéndole el respeto, aunque se que merece algo mejor.”

J,W Psicologo.

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Los Hombres Que Dan Demasiado 
1-Los Hombres Que Dan Demasiado
 2-Amar es mas que dar
 3-El Rescatador (Parte 1) 
5- Historia Familiar De La Persona Codependiente
 6-Caracteristicas Tipicas

7- La Necesidad de ser necesitados

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